El ascenso de las mujeres emprendedoras en el mundo islámico

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Los negocios, se dice, que son frecuentemente un mundo dominado por los hombres- y en el mundo musulmán, donde las mujeres tienen la modestia como un valor fundamental, uno podría pensar que esta creencia es más arraigada aún.

Sin embargo, una nueva generación de mujeres emprendedoras musulmanas está desafiando este estereotipo, mientras son capaces de obtener rentabilidad de un creciente mercado de bienes enfocado en los consumidores musulmanes.

Un ejemplo de este fenómeno es Zabah Nazir, quien comenzó su compañía: Islamic Moments en el 2004, diseñando y produciendo tarjetas de saludos para ocasiones especiales.
En el 2011 ella tuvo una visión de negocios cuando se dio cuenta de que el mercado no estaba abasteciendo al consumidor moderno musulmán, y decidió rediseñar todos sus productos en torno al “mercado islámico”.

La compañía tiene ahora un portafolio de más de 300 productos diseñados específicamente para los consumidores islámicos, que van desde tarjetas de saludos hasta cuadernos y sus productos son vendidos en más de 20 países.

“Yo estaba determinada a crear una plataforma donde pudiésemos consolidar una marca de estilo de vida a la que aspiran los jóvenes musulmanes en un nuevo paradigma de moda en consonancia con las aspiraciones de estos jóvenes y su fe”.

Mercado Boyante

De acuerdo a un reporte de Thomson Reuters, el gasto estimado globalmente de los consumidores musulmanes en comida, ropa, accesorios y servicios fue de 1,8 trillones de dólares en el 2014, y se proyecta que pueda alcanzar los 2,6 trillones de dólares en el 2020.

Grandes marcas, como Mangoy DKNY, han comenzado a adaptarse a esta audiencia introduciendo varios rangos de ropa específicamente diseñada para este segmento. Pero esto también ha inspirado una nueva serie de start-ups dentro de la comunidad islámica, muchas de las cuales están conformadas por mujeres.

Tahir, El esposo de Zabah, es el cofundador de Muslim LifeStyle Expo 2016, una feria comercial para marcas amigables con los estilos islámicos, y que se está desarrollando esta semana en Manchester.

Él dice que el 60% de 130 de los exhibidores que están tomando parte en esta feria son mujeres emprendedoras, exhibiendo los más diversos artículos, desde alfombras de lujo para rezar y juguetes islámicos hasta accesorios de moda y cosméticos.

“El estereotipo de las mujeres musulmanas atrapadas en la cocina y llevando a cabo las tareas del hogar se ha ido ya hace tiempo”, dice Tahir.

“De acuerdo a nuestra investigación, las mujeres representan el 50% de la comunidad de negocios nuevos en el mundo musulmán, y se espera que esta estimación crezca aún más en pocos años.

Vacío en el mercado

Uno de los exhibidores de esta feria será Mocktail Company, un productor de bebidas no alcohólicas para musulmanes y que se estableció en Watford, Reino Unido, este año.

La fundadora de esta empresa, Shahin Hussain le dijo a la BBC: “Yo siempre supe, creciendo en Gran Bretaña, que la cultura de ser británico y la cultura de ser musulmán algunas veces entraban en conflicto, particularmente en la Universidad, donde muchas de mis amigas consumían bebidas alcohólicas”.

“Y como yo crecía, me daba cuenta que nadie llegaba a llenar el vacío del mercado para bebidas no alcohólicas pensadas para musulmanes”.

La empresa lleva solo 3 meses y afirma que ya ha vendido más 19.000 botellas de mojitos no alcohólico, el Nojito. También planea lanzar dos sabores nuevos, incluyendo una bebida inspirada en el cóctel de fresa.

Sin embargo el camino del emprendimiento no es necesariamente una cosa fácil para las mujeres musulmanas.

“La mujer de clase tradicional trabajadora musulmana frecuentemente no tiene el soporte financiero para comenzar un negocio y ellas no usan los tradicionales métodos de financiamiento colectivo o crowdfunding” afirma Tahir Nazir.

Y al tiempo el hecho de ser madres puede ser un gran desafío, afirma Shain Hussain.

“Es duro porque mis dos pequeños tiene solamente 2 y 4 años, lo cual obviamente demanda gran parte de mi tiempo”.

“Pero obviamente mi negocio es como un tercer hijo, de manera que tengo que poner mucha de mi energía en ello. Frecuentemente tengo que estar pendientes de las órdenes de compra por correo hasta altas horas de la noche, después de que mis hijos se han ido a dormir, y nunca duermo lo suficiente”, comenta Hussain.

Aún, con una demanda de productos por parte de consumidores musulmanes creciendo tan rápidamente, estas emprendedoras parecen estar en un buen lugar justo ahora.

Fuente: The rise of the Muslim female entrepreneur (BBC NEWS)

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