5 disciplinas para batear la rutina diaria, por John C. Maxwell

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La rutina es dura. Exhaustiva. Puede atacar cada pizca de tu habilidad, imaginación y fuerza de voluntad.

Ahora es un buen momento para ser un emprendedor.

Empoderados por las posibilidades de la tecnología y la conectividad de las redes sociales, la gente de todas partes está lanzando nuevas empresas o dejando sus trabajos para obtenerlo por sí solo. Puedo imaginar el ajetreo que sienten cuando aterrizan a sus primeros clientes, hacen sus primeras ventas, ven sus primeras referencias al público. Yo he estado ahí.

La emoción se acabará sin importar que tan apasionado eres por tu negocio. Las horas son largas. El trabajo es duro. Los pagos pueden ser pocos y lejanos entre sí. Hay una tentación por rendirse, cambiar de dirección, admitir la derrota. Cuando sientes esto, haz entrado en la rutina. Todos los emprendedores conocerán la rutina cuando están estancados en sus sillas al satisfacer las necesidades de sus negocios hora tras hora y día tras día.

La rutina es fuerte. Exhaustiva. Puedes atacar cada pizca de tu habilidad, imaginación y fuerza de voluntad. La rutina es el lugar a donde muchos emprendedores viajan porque no están preparados para enfrentarla. Y para esos de solo iniciativas, la rutina es especialmente difícil. Nadie más está alrededor para levantarte cuando el trabajo monótono te hace estar mal emocionalmente o para patearte cuando caes en un coñazo.

El éxito de un emprendedor depende de lo que él o ella hace después de que su negocio se vuelve rutinario porque ahí hay entonces más trabajo envuelto en tratar de evitar una paliza que cuando se están lanzando productos o servicios. Puedes derrotar la rutina con cinco disciplinas esenciales.

1. Observa tus palabras

Si piensas en tus peores días en la rutina, notarás que tus estados de ánimo eran pesimistas. Dirás cosas como “No debí haber hecho esto” o “No hay maneras de que pueda hacer que esto funcione.” La rutina tiene una manera para patear el optimismo fuera de ti.

Cuando te disciplinas a ti mismo para hablar positivamente – incluso cuando te refieras a tus peores errores – minimizas las esperanzas de que las amenazas te pongan bajo de ánimos. Cuando los “no debí” lleguen, los “la próxima vez lo haré” deben estar en un nivel mayor. Escoger palabras y pensamientos cuidadosamente en lo diario, incluso cada hora, básicamente ayuda a construir al momentum positivo necesario para empujar los días duros.

2. Toma el control de tu tiempo

Una de las más imperdonables partes de la rutina es el calendario. Allí hay reuniones, fechas límite y una lista interminable de cosas por hacer. Si no puedes manejar tu calendario, el te manejará. Aquí están mis dos formas favoritas de dominar mi horario. Si las usas verás resultados inmediatos.

Primero, establece límites en tus horas de trabajo. Escucho tus gritos, tu sientes que no puedes perder ni siquiera una hora. Sé que el tiempo en tarea es particularmente crítico cuando eres una sola persona en show. Pero escúchame en voz alta. Si declaras todas tus horas despierto como horas de trabajo disponibles, vas a perder por lo menos tres o cuatro horas de estas en distracciones como surfear en la red o, si trabajas en casa, haciendo quehaceres. Establece horas de trabajo consistentes, apégate a ellas y delibera cómo gastarás tus horas cuando estés fuera del trabajo. Trabaja los periodos sin trabajo como espacios en los que necesitas descansar, recargar y reiniciar tu mente.

Segundo, haz una lista de cosas por hacer cada noche antes de acostarte. En mi libro Cómo piensan las personas exitosas (How Succesful People Think en inglés), dedicó un capítulo entero a esa fachada de pensamiento, pero aquí hay un resumen: Cuando piensas en mañana la noche anterior, estás mejor preparado para alcanzar las cosas antes de que te despiertes.

3. Establece tu propio nivel de crecimiento

He escrito mucho sobre la importancia del crecimiento personal, entonces iré al grano. Tu defines los límites de tu negocio. Mucho antes de que el mercado o el público decida lo que tienes que hacer, tu determinas qué tan exitosos o poco exitoso serás.

Si quieres hacer que tu negocio crezca, tienes que crecer como individuo. Lee libros sobre tu campo. Ve a conferencias, ferias, seminarios y talleres. Toma cursos acreditados online. Haz lo que sea que necesitas para estar en forma y continuar creciendo. Tu negocio seguirá en el traje.

4. Conéctate

Otra trampa en la que los emprendedores pueden caer es la soledad. Cuando eres responsable de todo desde ventas hasta barrer el piso, la vida como dueño del negocio se puede volver solitaria. Tienes que encontrar maneras de conectarte con otras personas si quieres sobrevivir la rutina. Esto significa que tienes que impulsarte a ti mismo en lugares para interactuar con otros.

Las conferencias son ideales, pero en un negocio solo, puede ser duro salir. Intenta comunidades en línea. O piensa localmente. Las cámaras de comercio a veces organizan meets-and-greets (reuniones para saludarse y conocerse); negocios pequeños y organizaciones proveen entrenamiento y oportunidades de redes, organizaciones sociales y culturales acogen eventos después de trabajo. Promete asistir por lo menos a una reunión mensual. Conocerás grandes personas mientras desarrollas futuros contactos, amigos, miembros de equipo y compañeros.

5. Celebra, te lo has ganado

La gente en ocasiones se convierte en fanática de alcanzar metas a un nivel en el que olvidan parar y celebrar esos logros. Ellos simplemente continúan agotándose.

¿Qué debes hacer en cambio? Bébete esos momentos de victoria. Saboréalos. Si consigues las metas antes de la fecha límite, toma cinco minutos para disfrutar la sensación de acabar. Si alcanzas un gran objetivo, lleva a tu familia y amigos a comer y a celebrar. Puedes incluso hacer una pausa con café, una recompensa por terminar tus tareas de rutina que puedan ser desapercibidas.

Lo que alcanzas una vez el brillo ha desaparecido definirá tu éxito

El mundo glorificará a las empresas que se arriesgan, pero lo que alcanzas una vez el brillo ha desaparecido definirá tu éxito. La rutina es donde los negocios se ganan o se pierden. Empezar una compañía es un logro mayor. Pero si eres disciplinado en lo que dices, lo que haces, cómo creces y con quien te conectas – mientras celebras las victorias a lo largo del camino – tu tornarás tu nueva empresa en una prospera iniciativa.

Por John C. Maxwell

2 comentarios

  1. Oliver Gonzalez on

    Realmente interesante los pasos a seguir, creo que faltaría un sistema de apoyo y rendición de cuenta saludable para tener mejores resultados.

    Gracias a mi mentor literario John Maxwell

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