6 consejos para tomar buenas DESICIONES de equipo

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¿Cómo aprovechan los líderes, especialmente al momento de tomar buenas decisiones? La participación del grupo es altamente valiosa para adoptar las mejores determinaciones; sin embargo, el exceso de confianza puede hacer que un líder vaya solo cuando él o ella sientan que les conviene. Esto generalmente conduce a la erosión de la confianza por parte de los demás en la capacidad del ejecutivo para dirigir.

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Hay dos mitos que distorsionan este proceso:

Mito 1: Las decisiones deben tomarse al más alto nivel

Las decisiones tomadas al más alto nivel no siempre son las más adecuadas para la organización. Cuando esto sucede, los problemas no se resuelven, se posponen temporalmente. Si la persona está rodeada de pensadores de ideas afines, entonces la ilusión de una buena decisión puede arrullarlos en una sensación de comodidad con la situación.

Mito 2: Las buenas decisiones son el resultado del consenso

Un elemento que fomenta la buena toma de decisiones es ver un problema desde múltiples ángulos. Sin esto, no hay divergencia de las normas aceptadas, ni diversidad de pensamiento ni disensión.

Eso no sucede automáticamente, ni es nuestra tendencia natural. Debe ser intencional con mecanismos incorporados que garanticen más de una perspectiva. Esto fomenta soluciones creativas.

Abraham Lincoln fue el ganador sorpresa de una primaria brutalmente disputada llena de ataques personales e intentos de golpe de estado. Lincoln ganó y luego hizo algo que sorprendió a todos. Puso en su gabinete a los mismos hombres con los que luchó. Él los llamó su equipo de rivales.

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Brindaban una variedad de perspectivas y soluciones llenas de tensión que evitaban el pensamiento grupal de sí-hombre que marca tantos gabinetes presidenciales.

Ahora, quizás no pongas rivales en tu equipo, pero el punto de Lincoln está bien tomado. Es necesario que exista la cantidad correcta de fricción creativa para generar la tensión productiva indispensable que permita refinar nuevas ideas y desafiar viejas suposiciones.

Un buen líder sabrá el punto de ebullición para que la tensión no se vuelva dominante ni divida al grupo.

Aquí está el peligro real: la discusión en equipos puede cerrarse rápidamente, seguida de una presión indebida para actuar en esa decisión, sin que los que hacen el trabajo acepten la determinación. El resultado es una ejecución lenta que golpea a otro dominio donde los líderes ahora sienten la necesidad de micro administrar y ordenar.

Las organizaciones deben tener su propio proceso de toma de decisiones que utilice su mejor activo: las personas. Al hacerlo, el ejecutivo ahora realmente lidera a todos en el equipo.

Al dirigir a tu grupo, prueba estas seis pautas para una mejor toma de decisiones:

1. Vuelve a pensar en las soluciones antiguas

No funcionó antes, pero eso no significa que no deba intentarse nuevamente. Quizás con los cambios actuales y alguna adaptación, podría funcionar mejor.

2. Ve despacio para avanzar rápido

No tengas prisa; puede evitar que hagas las preguntas correctas. Hay un tiempo para la conveniencia, pero las decisiones rápidas no siempre son las mejores. Si sientes que hay una urgencia, pregunta qué está influyendo en eso. ¿Por qué el apuro? ¿Podemos permitir más investigación y aportes?

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“Sé rápido, pero no tengas prisa.” – John Wooden.

3. Trabaja en la intersección del orden y el caos

No hay necesidad de control blindado. Afloja las riendas en la discusión. No te concentres en el enfoque de poder ni en el liderazgo que da la bienvenida a soluciones alternativas. Desarrolla una cultura que valore múltiples perspectivas. Los egos deben ser verificados en la puerta, y las opiniones disidentes no son ataques personales.

4. Escucha

La mejor manera de hacerlo es planteando preguntas aclaratorias. Hazle saber a tu grupo que los escuchaste y profundízales en su forma de pensar.

5. Busca la información correcta, no más datos

Las mejores soluciones vienen de pasar más tiempo definiendo el problema. Aclarar la situación, propósito u objetivo, cristaliza la búsqueda de información.

6. Toma decisiones lo suficientemente buenas

Rara vez tomamos la decisión correcta al 100 por ciento. A veces, una buena determinación ahora, es mejor que una resolución perfecta más adelante. Esto es esencial para recordar en el acelerado mundo de hoy.

Vía | Success

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